lunes, 11 de marzo de 2024

EL DÍA DEL PADRE Y LA ORFANDAD DE LOS ESCRITORES

 


El próximo día 19, festividad de San José, celebramos en España "El Día del Padre", por este motivo, he querido dedicar este post  en particular a todos los escritores que se quedaron huérfanos de padre a una  corta edad,  y aún así, con esta gran  pérdida  pudieron escribir famosas obras que nos han deleitado con su lectura.

Citaré, como ejemplo, a unos cuantos y la casualidad con un acontecimiento literario, ha hecho que  me explaye  con dos de ellos, y para redundar en la casualidad aludida, cumpliré,  como no,  con la actual moda de la paridad de género.

El famoso escritor ruso León Tolstoi perdió a su padre a los nueve años (y lo que es peor a su madre a los dos),  y a pesar de su acusada orfandad nos dejó entre otras joyas:: "Guerra y paz".

El poeta francés Guillaume Apolinaire, no conoció a su padre, fue huérfano desde su nacimiento, y  no por esto fue obstáculo para crear los caligramas y dar nombre al "surrealismo".

El escritor y filósofo francés Joan-Paul Sartre se quedó huérfano de padre a los quince meses, a pesar de ello nos dejó sus obras sobre el existencialismo, y fue Premio Nobel en el año 1964.

Otro filósofo y poeta, en este caso de nacionalidad prusiano, perdió a su padre y hermano y se quedó sólo con su madre a los cuatro años, me refiero a Friedrich Nietzsche.

Para no hacerme pesado, acabaré con dos escritores más,  el escritor Allan Poe y la  escritora cuyo  seudónimo era  George Sand,  y que casualmente tienen un nexo de unión con la presentación de una novela que asistí el pasado día 22 de febrero en la sede de la editorial Comanegra, sita en la antigua fábrica  Lehmann, cuyos datos de la novela y de la autora los  adjunto a continuación.

 

La presentación de una novela y de  su autora

La información de la editorial, dice:

"El 12 de febrero, día de Santa Eulalia, el Teatre Goya acogió la gala de entrega de la segunda edición del Premio Santa Eulalia de Novela de Barcelona, que recayó en la autora barcelonesa Sylvia Lagarda-Mata con su novela "Veus de mort als Encants Vells".

El Premio Santa Eulalia de Novela de Barcelona, impulsado por Àfora Focus Edicions y la editorial Comanegra, está dotado con 25.000 euros, y se convierte en uno de los premios literarios líderes en lengua catalana. Un premio a la obra inédita en catalán, que impulsa la creación vinculada a la ciudad de Barcelona fomentando el talento narrativo local.

En "Veus de mort als Encants Vells" conoceremos la historia del primer asesino en serie de la ciudad.  Y la gran aventura de un personaje memorable, Auguste Dupin, el detective creado por Edgar Allan Poe, que en esa aventura llega a Barcelona para descubrir quién es el conocido como "el librero asesino".

Nacida en Barcelona en 1961, Sylvia Lagarda-Mata es una cronista y divulgadora de la historia de Barcelona, y en especial, de la oscura y criminal. Licenciada en Ciencias de la Información y máster en Comunicación Audiovisual, a finales de los años setenta ya escribía sobre los mitos y la iconografía de Barcelona. Ha sido guionista de documentales, creativa publicitaria y profesora de Comunicación, Cine y Televisión.

Entre sus libros publicados los hay de divulgación, como "Fantasmes de Barcelona"2009),"Catalunya, terra de pirates" (2021) o "Catalunya, terra de bandolers" (2023), todos con Angle Editorial. En cuanto a novelas, podemos citar "Mazapanes amargos" (2008, RBA), o "L’ombra de la Magui encara és al jardí" (Columna, 2020)."

Tal como he mencionado asistí a la presentación del libro y la autora  tuvo la amabilidad de dedicarnos su última novela  a Mila y a mí.

En días sucesivos leí este thriller  y me gustó,  por lo que os lo recomiendo leerlo ahora o para Sant Jordi.

 

La orfandad de Edgar Allan Poe

Este escritor estadounidense, que cita en su novela Sylvia Lagarda-Mata tuvo la mala suerte de quedarse huérfano de padre y  madre que murieron por tuberculosis antes de cumplir los tres años. Fue acogido por la señora Frances  Allan, que fue desde entonces su apellido.

A pesar de su infortunio,  fue el primer creador de  relatos policiales y también, el creador del  primer detective de ficción de la literatura,  Auguste Dupin, que es el personaje  protagonista de la novela que os he recomendado.

Auguste Dupin apareció por primera vez, de la mano de Alllan Poe,  en la  novela "Los crímenes de la calle Morgue" en 1841, este personaje sentó las bases para la creación de otros entrañables detectives como Sherlock Holmes por Conan Doyle,  Hércules Poirot por  Agatha Christie, y entre otros más recientes, Pepe Carvalho personaje del escritor barcelonés Manuel Vázquez Montalbán.

 

La orfandad de George Sand

El apellido del detective Auguste Dupin, coincide con  el de la escritora  Aurore Dupin  aunque firmaba sus obras bajo el seudónimo de George Sand (1804-76).

Su padre falleció al  caerse del caballo cuando contaba con cuatro años, y su madre la abandonó en las manos de su abuela, a pesar de ello,  fue  una escritora prolija, con fuertes convicciones feministas, fumaba, vestía con americana, pantalón y corbata que le daban una apariencia masculina, y tuvo una lista larga de amantes.

De sus diversos romances, destaco el que tuvo con el compositor Frederic Chopin en Mallorca, recuperándose éste de una tuberculosis en el invierno 1838 y 1839, que reflejaría después, Aurore Dupin,  en su novela autobiográfica: "Un invierno en Mallorca" (1841).

 

Notas:

1ª El fabricante alemán de muñecas y juguetes de lata Ernst Paul Lehmann,  en 1893 instaló una de sus fábricas en la actual  calle "del Consell de Cent", y concretamente en el número 159. En el patio interior actual aun se puede observar la chimenea del horno que se utilizaba para la cocción de las cabezas de porcelana de las muñecas.


En la imagen se puede observar el estado del patio  y al la
do de la escalera la base de la chimenea de 25 metros..

2ª Recuerdo que cuando yo  era pequeño me caí sobre uno de estos juguetes de lata, y me hizo un corte importante en mi cara. Mis padres me llevaron a la casa de socorro del barrio, en donde me cerraron el corte con  varios puntos de sutura. Desde entonces me quedó una cicatriz en mi cara como recuerdo de aquellos entrañables juguetes de lata.

 

3ª Con motivo de rememorar, con la lectura,  la primera aparición del detective Auguste Dupin en "Los crímenes de la calle Morgue", tuve la sorpresa de encontrar el libro en mi biblioteca  en una edición del año 1964, que supongo que fue cuando lo leí por primera vez