lunes, 29 de septiembre de 2014

ESCOCIA, CATALUNYA Y LOS “CASTILLOS EN EL AIRE”

Todo el mundo, en estos  últimos días,  le ha dado por comparar Escocia con Catalunya, a mí  también.
Hay un hecho evidente que en  Escocia tienen más castillos que en Catalunya y son más majestuosos.  De Catalunya  yo he conocido a fondo dos, en calidad de veraneante,  en mi juventud,   el castillo de la Roca del Vallés, y en mi plenitud,  el de Begur.


De todos los castillos de Escocia voy a destacar el Castillo de Balmoral, donde pasa sus vacaciones estivales la reina Isabel II. Se encuentra en el noreste  y a 165 kilómetros de la Edimburgo. En este  precioso castillo, es en donde recibieron  toda la familia,  la noticia de la muerte de Diana de Gales el 31 de agosto de 1997, la reina,  el duque de Edimburgo, el príncipe Carlos y sus hijos Guillermo y Enrique.
No obstante, buscando diferencias salimos ganando ya que nosotros tenemos castillos humanos y muy variados, los Castellers, estos si  que son verdaderos castillos en el aire como los anhelos de independencia de los escoceses y de los catalanes.

Los castellers tienen un lema, tomado de un verso de la obra Los Xiquets de Valls de Josep Anselm Clavé: “Fuerza, Equilibrio, Valor y Cordura”
La fuerza  se hace en la piña, en la base de los  castellers que soportan todo el castillo. Para mí, representa la fuerza de todo el pueblo catalán, que aúnan sus esfuerzos para conseguir lo quieren
El equilibrio, es necesario para  dar la estabilidad a la columna humana, al estar los castellers unos encima de los otros. El equilibrio es bueno en todos los sentidos de esta vida: en el comer, en el beber,  en trabajar, en la distribución de la riqueza, en la formación para todos, en una sanidad justa, e incluso, debe primar en la  política y como no en la justicia, principalmente,  en el Tribunal Constitucional.
El valor, es una característica de todos los castellers, especialmente para los que suben a los últimos pisos. Sin valor no se hacen las cosas que  son novedosas o cambiantes.
La cordura (seny en catalán) de los castellers simboliza el control de la fuerza, del equilibrio y del valor para el dialogo para la obtención de la voluntad del  pueblo catalán.

Si con los castillos hemos ganando en cuanto al tema religioso salimos perdiendo, ya que el mundo protestante es más exitoso que el católico. El protestante es más trabajador que el católico, que piensa “Dios proveerá”, en cuanto al ahorro y el apego a lo material hay un empate con nuestra mentalidad catalana.
Por todo ello,  el demócrata David Cameron, el primer ministro del Reino Unido, que permitió  un referéndum, y centró  su debate en  la economía, en su estrategia para que ganara el  NO.
En Catalunya, la diferencia fundamental es que Rajoy no permite nuestro derecho a decidir por el momento, pero sí que seguramente habrá aprendido que el debate debe centrarse en la economía, para ganar adeptos en caso de una votación.
No es necesario recordarle que el refranero catalán dice:
“BARCELONA ÉS BONA SI LA BOSSA SONA”
y como no,  lo hago extensible para toda Catalunya.

El  sábado pasado, el Presidente Artur Mas firmó la ley de consultas y el decreto para la celebración de la consulta el 9-N y siguiendo el lema de los castellers, valor y cordura, Mas,  lo ha demostrado reiteradamente en estos últimos tiempos, pero la fuerza me temo que la tiene el Gobierno, y ahora espero, quizás en vano, que el equilibrio normal  que existe en la balanza de la justicia incida en  el dictamen del Tribunal Constitucional

Notas:
(1)  Este post lo dedico a mi  sobrino Santiago, que en las fiestas de Tarragona del año pasado me traspasó su entusiasmo por los castellers. La foto de los castellers corresponde a las fiestas de Santa Tecla en Tarragona y concretamente en su edición del año 2013.

(2)  Recuerdo una canción que cantaba el argentino Alberto Cortez, cuyo título es “Castillos en el aire”, os indico un enlace para oírla, la letra no tiene desperdicio….

lunes, 15 de septiembre de 2014

LA DIADA



El pasado 11 de septiembre, se conmemoró  los 300 años en que fue derrotado en Barcelona el ejercito movilizado por la Generalitat y partidarios del archiduque Carlos, por las tropas de Felipe V de España y sus aliados franceses.

Este 11 de septiembre los catalanes celebramos nuestra fiesta con la nostalgia de una independencia en un mundo globalizado y dentro de una Unión Europea.

Esta independencia pasa por  el derecho a  decidir, es decir que  los catalanes podamos votar si queremos ser independientes o no. Como todas las cosas que “transporta” el progreso, y como demuestra la historia, tarde o temprano, llegará el día en que podremos votar. Por otra parte, todos los españoles tendríamos que acostumbrarnos a votar en referéndum cosas importantes, para mejorar nuestra denostada democracia.

Los cambios radicales que se avecinan para mejorar nuestra democracia y la decadencia de nuestras  instituciones españolas y catalanas, será un paso importante para el progreso que he mencionado.
Basta de jugar al juego de nuestros gobernantes, al romántico juego de “deshojar una margarita”,
- Me quiere
- No me quiere
- Me quiere
- No me quiere
………..

No saben que la naturaleza es sabia y que los pétalos de las margaritas como en las demás flores siguen la serie de números llamados de Fibonacci (3, 5, 8,  13, 21,  34 55, 89, 144…)  y la trampa del juego es saber la especie de la margarita para saber de antemano los pétalos que tiene y así poder especular con el resultado. Así, la variedad “tafi del valle”, tienen 21 pétalos, mientras la margarita “africana”, 55, y hay otras de 89 y 144 pétalos (ver la nota 1).

Que envidia me dan los escoceses que el próximo día 18 puedan decidir su futuro junto  o fuera  del Reino Unido.  El gobierno Ingles, sí que es demócrata al permitir la votación, cumpliendo la esencia de la democracia, que articula que la voluntad del pueblo  prima sobre la voluntad de cualquier gobierno. Además, en estos días en todo el Reino Unido enarbolan la bandera escocesa como señal de cariño hacia los escoceses. Otro sí para el ministro Cameron, que habla del Reino Unido cono una familia de naciones.

El éxito de la  “V humana” por la votación del 9 N  que participaron 1.800.000 catalanes, es un granito más de arena en la renovación democrática que tiene que llegar para el bien de todos (ver nota 2).

Notas:
(1)   El número de pétalos de las margaritas y de las demás flores se corresponden con los llamados “números de Fibonacci”, una secuencia de números enteros que empieza por uno, sigue con el uno y prosigue de forma que cada número siguiente sea la suma de los dos anteriores: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, etcétera. Así en la naturaleza, encontramos con 3 pétalos los lirios y las azucenas, con 5 los botones de oro, con 8 las peonias, con 13 las caléndulas, con 21 los áster y la margarita tafi del valle,  con 34, 55, 89 y 144 margaritas y girasoles.

(2)   La Assamblea Nacional Catalana (ANC) adquirió a una multinacional francesa las camisetas oficiales para la “V humana”, con el mosqueo de los industriales textiles catalanes, también han demostrado no tener sentido común. Cuántas veces he dicho en mis post que el sentido común no se aplica.

lunes, 1 de septiembre de 2014

FIRA D’INDIANS



En Begur, donde paso mis veranos, en la primera semana de septiembre, organizan la FIra d’Indians, que es la celebración de los emigrantes que regresaron de Cuba y se establecieron en Begur. 

A lo largo del siglo XIX,  500 begurenses abandonaron su pueblo y decidieron cruzar el Atlántico, el 87 % es establecieron en la isla de Cuba, mientras el 13 % restantes en otros países de América. 

Cuando España perdió la guerra de Cuba,  algunos de los begurenses que regresaron, construyeron sus casas con  inspiración cubana  por nostalgia  de los años que  habían vivido en la isla. 

Los emigrantes españoles en Cuba 

La población de Cuba se desarrolló a lo largo del siglo XIX con el progreso del azúcar. La masiva llegada de emigrantes españoles y esclavos africanos (1) la población pasó de 272.301 habitantes del año 1791 a 1.007.624 en  1842. Es decir, en medio siglo la población se multiplicó casi por cuatro.
  
 La guerra contra los Estados Unidos de América 

La Guerra hispano-estadounidense se desató entre el Reino de España y los Estados Unidos de América en 1898 que apoyaron a los insurrectos cubanos, durante la infancia del rey Alfonso XIII, cuando ejercía la regencia la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, viuda de Alfonso XII, siendo presidente del gobierno español Práxedes Mateo Sagasta y el presidente de los Estados Unidos, William McKinley.Según la historia, la guerra  se  desató por el hundimiento del buque americano el Maine varado en el puerto de la Habana debido a una explosión, y que los yanquis adjudicaron la autoria a los españoles. 

Hoy se sabe que la explosión la provocaron ellos mismos, como excusa para apoyar la independencia de Cuba,  según contó Pablo Gato (novelista y especialista en espionaje internacional) en “La Contra” de La Vanguardia, del día 23-07-14.


Mis raíces cubanas

Mi abuela Isabel nació en Santa Clara (Cuba) en el año 1888 (2), diez años antes de la guerra con los americanos, debido a que su padre era militar (primer teniente) y estaba destinado en esta localidad. 

Cada año, en la Fira d’Indians de Begur, lo celebro vistiéndome de blanco con sombrero de paja, visitando alguna casa indiana, escuchando ritmos caribeños a cargo de Lucrecia y sobre todo me tomo unos MOJITOS (ron, lima, azúcar de caña, hojas de menta con hielo picado y combinado todo ello con soda) en compañía de mi hermano Santiago y nuestras respectivas esposas, todo ello en recuerdo de nuestra abuela Isabel.

Notas:
(1)   El día 23 de agosto se celebró el “día para el recuerdo del comercio de esclavos y su abolición”. Como estoy de vacaciones y no quiero ponerme nervioso, he pasado esta conmemoración sin comentarla, no por ello, no he dejado de pensar en aquella y en las actuales injusticias sociales que soporta la humanidad.

(2)   En el mismo año que nació mi abuela Isabel, en septiembre  de 1888 se botaba en Cádiz el primer submarino del mundo. Su inventor, Isaac Peral, había conseguido lo que Julio Verne había descrito de forma profética en sus novelas.