Dedico este post a todos los activistas que están acampados
en las plazas de España y un recuerdo especial para Maricarmen (RIP).
El pasado
día 2 de octubre la derecha española votó en contra de dos decretos del
gobierno sobre la vivienda y sus inquilinos. Que desastre de políticos tenemos
que no son capaces de ponerse de acuerdo para tomar medidas adecuadas para
facilitar la vivienda a nuestros jóvenes o que nuestros mayores la conserven.
Este
problema ha existido siempre, pero parece tristemente que se ha agudizado desde
el estallido de la burbuja inmobiliaria del año 2008, y a pesar de lo expresado
en nuestra constitución en su artículo 47, nuestros políticos no han sido
capaces de resolverlo.
“Todos los españoles
tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes
públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas
pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del
suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad
participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes
públicos.”
La vivienda de un filósofo
Recuerdo al
filósofo Diógenes (siglo 323 a.C.) que vivía en un tonel de roble y que se
paseaba por las calles con un farol buscando un hombre honesto. La sociedad y
los activistas que están en las plazas de España también están buscando la
honestidad de nuestros políticos.
Podrían
aprender de Alejandro el Magno, que demostró ser un buen político, porque según
cuenta la historia que visitó a Diógenes en su vivienda. Éste estaba tomando el
sol.
Alejandro y
Diógenes, 1818 de Nicolás Andre Mondiau
Alejandro le saludó y le pregunto si
deseaba alguna cosa. A lo que el filósofo le contestó:
- Muy poco, que te apartes que me
estas tapando el sol.
Se cuenta que Alejandro, con aquella especie de
menosprecio, quedó tan admirado de semejante elevación y grandeza de ánimo, que
cuando retirados de allí empezaron los que le acompañaban a reírse y burlarse,
él les dijo:
-Pues yo, a
no ser Alejandro, de buena gana fuera Diógenes.
La vivienda de la posguerra civil
En época de
la dictadura las viviendas eran la mayoría de alquiler, incluso habían
Viviendas de Protección Oficial, en donde el promotor subvencionado tenía
limitado la cuantía del alquiler. Tener un piso de propiedad era un sueño, como
la letra de la canción que popularizó la radio que nos acompañaba a todas
horas, se titulada: “Mi casita de papel”.
Encima las montañas tengo un nido
Que nunca ha visto nadie cómo es
Está tan cerca el cielo que parece
Que ha sido construido dentro de él
Encima las montañas viviremos
El día que tú aprendas a querer
Y así podrás saber cómo es el cielo
Viviendo en mi casita de papel
¡Qué felices seremos los dos
Y qué dulces los besos serán!
Pasaremos la noche en la luna
Viviendo en mi casita de papel
Recuerdo la versión de Raúl Abril y
su orquesta con el trío vocal “Hermanas Russell”. La canción se hizo
enormemente popular en su momento, clasificándose en segundo lugar de entre las
más comerciales de aquel año.
Las chabolas
Recuerdo que
los inmigrantes que llegaban a Barcelona se construían chabolas, y según he
sabido de mayor, lo hacían por la noche ya que estaba prohibida su
construcción, y la autoridad cada mañana
derrumbaba todas aquellas que no tenían techo. Tenía cierta analogía con el
cuento que me contaba mi madre cuando yo era un niño: “los tres cerditos y el
lobo”.
“El cerdito pequeño
hizo una casita de paja muy rápida para poder jugar. El lobo llegó, y sopló con
fuerza y la derribó en segundos.
El cerdito mediano
construyó su casita de madera. El lobo llegó y resoplo hasta que también la
tiró abajo.
El cerdito mayor
trabajó con paciencia y fabricó una casa de ladrillos. Cuando los hermanos
menores corrieron a refugiarse en ella, el lobo sopló con todas sus fuerzas,
pero no logró mover un solo ladrillo.
Al ver que no podía
derribarla, el lobo entró por la chimenea, sin saber que los cerditos habían
colocado una olla con agua hirviendo. El lobo se quemó, huyó al bosque y nunca
más se tuvo noticias de él.”
La mala praxis de la banca española
Del piso de
alquiler se pasó al piso de propiedad por la mala praxis de la banca
española. Hasta que la burbuja
inmobiliaria, como todas las burbujas económicas que han habido estalló en el
año 2008. Hoy día hay tanto propietario
de pisos en España, que tienen la creencia
que un gobierno de izquierdas le pude expropiar alguna de sus
propiedades.
El edifico ideal para un alquiler
social
En vista que en todas las
capitales españolas hay poco suelo edificable y el que hay cuesta una millonada
propongo que el edificio para un alquiler social sea un rascacielos. Propongo un rascacielos
un metro más alto que el Burj Khalifa de
Dubai (Emiratos Árabes) para alcanzar el record mundial de altura.
El Burj Khalifa tiene 828
metros de altura, es decir, 149 metros más alto que el neoyorkino Empire State Building, que por lo tanto lo hace
acreedor de ser el edificio más alto del mundo.
En su construcción participaron 12.000
profesionales de treinta países diferentes (los tenemos) y costó 1.500 millones de dólares, que son unos 1.140 millones de euros (los tenemos, lo justifico
a continuación), aunque el coste podría ser menor ya que el Burj Khalifa está
destinado a un interiorismos de lujo, no obstante, dejo este coste para incluir
las “comisiones” de toda índole.
El rescate
de la banca española al estallar la burbuja inmobiliaria costó 58.000 millones de euros en ayudas públicas
directas inyectadas por el Estado (a través del FROB) desde 2009, de los cuales
se ha recuperado menos del 12%, dejando una pérdida acumulada que supera los 50.000 millones de euros para los contribuyentes. Es
decir que con el dinero que costó el rescate podemos edificar 51 rascacielos como el Burj Khalifa,
que equivalen a
(829
metros de altura / 3 metros por planta)
x 4 viviendas por planta x 51 = 56.304
viviendas.
He añadido un metros más de altura para sean los rascacielos de alquiler social de España los más altos del mundo. Pisos de tres habitaciones de 90 metros cuadrados x 4 por planta = 360 m2, , pero por los ascensores de pasajeros, de carga y de emergencia, escaleras alta seguridad, espacio para instalaciones, etcétera, se necesitarán una superficie de 450 m2 para las plantas, y 1.600 m2 para su base de sustentación.
Una manzana
mide 113 metros de longitud, es decir,
caben cuatro rascacielos dejando unos 33 metros de distancia de la base
entre ellos y 52 metros las plantas superiores. A continuación adjunto un plano
de mi proyecto.
Proyecto de Francesc Gisbert (Doctor
Ingeniero). No está prohibida su reproducción siempre y cuando el proyecto sea
destinado a viviendas sociales
Por su
simplicidad de diseño, no se necesita la participación de ningún arquitecto,
solo se necesita un ingeniero que diseñe la estructura y el núcleo arriostrado
que permita soportar las cargas del
edificio y resistir la fuerza del viento.
Colofón final
No sé porque
me he tomado tanta molestia en buscar una solución a la vivienda, si se han
convocado elecciones y ganará la derecha, y con ella habrá un ahorro de
comisiones, subirá el salario mínimo, protegerá a los inquilinos, a los
inmigrantes, subvencionará parte del crédito hipotecario para comprar la
primera vivienda, no privatizará la sanidad, subirá el IPC a los pensionistas,
y a partir de ahora propondrá medidas sociales
que antes las negaba con su voto, y además, ya es hora que el Gobierno
de España se alíe con Trump y Netanyahu, colorín colorado…..
Notas:
1ª Mi admiración por los indignados que se manifiestan y pernoctan en las plazas de España, pidiendo leyes favorables para los inquilinos, el derecho a una vivienda digna y que la gente mayor no se vea abocada a la calle como fue el caso de Maricarmen. Fijaros la fuerza de la voz del pueblo que ha derrocado a un gobierno, y ha hecho rectificar al arrendador. Yo al lado de ellos me siento un cobarde, no he sido nunca un activista de calle, he sido y sigo siendo un activista de pupitre y de foros.
Recuerdo la canción "Diguem no" uno de los temas más emblemáticos del cantautor valenciano Raimon, compuesta en 1963 que era un himno histórico de resistencia antifranquista y de rechazo a la injusticia, la opresión, la violencia y la falta de libertad.
«No. Jo dic no. Diguem que no. Nosaltres no som d'eixe món.» ("No.
Yo digo no. Digamos no. Nosotros no somos de ese mundo").
Vosotros los indignados os ha tocado vivir una etapa horrible en vuestras vidas por el problema de la vivienda, y que a nuestros vecinos por la angustia de los desahucios, les ha provocado el suicidio o la muerte. No obstante, vosotros sois mi esperanza que con vuestro esfuerzo la situación cambiará.
2ª Cada día que pasa aumenta la diferencia entre los ricos y los pobres, y lo más triste es que el dinero y sus dueños tienen más poder que los gobiernos. Un ejemplo son los bancos privatizados, que su objetivo principal son sus dividendos y pagar altísimos sueldos a sus dirigentes, pero no hacen nada para el interés general.
3ª Trump y compañía nos meten miedo en el cuerpo, porque dicen que la IA destruirá a la humanidad, por lo que todos los países están de acuerdo en legislar para que esto no ocurra. No saben que el divulgador científico ruso Isaac Asimov, entre los años 1940 y 1950 que escribió novelas, como "Yo robot", "Circulo vicioso" entre otras, de ciencia ficción donde sus protagonistas eran robots, ya entonces advirtió el peligro de hoy, y se adelantó enunciando sus famosas tres leyes éticas de la robótica (que puede ser de vigente hoy día para los androides con IA):
Primera ley: Un robot no puede hacer daño a un ser humano, ni, por su inaccción permitit que un ser humano sufra daño. De esta manera, Asimov pretende que los robots antepongan la vida humana sobre todas las cosas.
Segunda ley: Un robot debe cumplir las
órdenes dadas por los seres humanos, excepto si dichas órdenes entran en
conflicto con la Primera Ley. Es decir, los robots deben cumplir órdenes
siempre y cuando no pongan en peligro a un ser humano.
Tercera ley. Un robot debe proteger su
propia existencia en la medida en que ello no entre en conflicto con la Primera
o la Segunda Ley". Es decir, un robot puede proteger su vida siempre y
cuando no implique poner en riesgo a un humano o desobedecerlo.
Además
yo añadiría, que la Inteligencia Artificial debería ser desarrollada sólo al servicio de
unos ideales éticos ampliamente compartidos y para beneficio de toda la
humanidad, más que para un Estado u organización. Un ejemplo de la
socialización de la Inteligencia Artificial, es el que apuntó el Premio Nobel
de Economía en el año 2008, Paul Krugman: “la
aparición de ChatGPT es solo un ejemplo
de esta tecnología que parece capaz de llevar a cabo tareas que hasta hace poco
requerían los servicios no solo de los seres humanos, sino también de humanos
con una considerable educación académica.”

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